24 abr 2010

El telefono


El 7 de marzo de 1876, la Oficina de Patentes concedía la patente del teléfono a Graham Bell, inventor escocés, en una polémica decisión que ha seguido coleando hasta nuestros días.

Hay tres nombres que giran en la historia: Graham Bell, Elisha Gray y Antonio Meucci. Escocés, norteamericano e italiano, respectivamente. Generalmente se considera a Bell como el inventor del teléfono, pero esto no es necesariamente así, sino que “solamente” fue el primero en patentarlo.

Elisha Gray fue un inventor norteamericano (que logró 70 patentes en su vida, e inventó el primer intrumento electrónico: el telégrafo musical) que poco antes de que a Bell le concedieran la patente presentó en la Oficina de Patentes un documento denominado “advertencia”. Dicho documento reflejaba que alguien estaba trabajando en algo y tenía la intención de patentarlo en cuanto hubiera perfeccionado y rematado los detalles. Dicha “advertencia” era comunmente utilizada para evitar que algunos “listillos” usurparan las ideas a los verdaderos autores en el último momento y se hicieran con la patente. Y sin embargo, el que Gray depositara aquella “advertencia” no impidió que Bell se llevara la patente (aunque parece ser que Bell se condujo de manera honesta, desarrollando su propio proyecto).

Por otra parte esta Antonio Meucci, el verdadero (¿o no?) inventor del teléfono. O quizá uno de los verdaderos inventores del teléfono. Este italiano ideó una especie de teléfono neumático (que aún hoy se utiliza en el Teatro della Pergola en Florencia) que mejoró progresivamente hasta crear el “teletrófono”. El 1860 sca a la luz a su invento, transmitiendo una actuación de ópera a considerable distancia. Apremiado por las penurias económicas, va vendiendo derechos sobre otros inventos para poder hacer frente a los gastos de la patente del teléfono. Un tal “Señor Bendelari” se lleva un prototipo y la documentación con la promesa de una producción industrial del invento. Nunca vuelve a aparecer. Por no tener 250$ no puede patentar su invento, y solo realiza los trámites preliminares, que se podían renovar solo durante dos años.

Tras la adjudicación de la patente a Bell, numerosos juicios se sucedieron hasta la muerte de Meucci, en los cuales se daba la razón a uno y a otro, los papeles de Meucci se extraviaban de la Oficina, y un sinfín de peripecias. Hasta el punto de que el Congreso de los Estados Unidos, en 2002, elabora la Declaración 269, por la que reconoce a Meucci como legítimo inventor (¡junto con Bell!) del teléfono. Otros, como el Gobierno de Canadá, sostienen que Bell es el inventor del teléfono y (además) que es canadiense. Los italianos, lógicamente, siguen sin estar contentos y sostienen que Meucci es el único inventor del teléfono.

En fin, nunca llueve a gusto de todos.

El telefono

El 7 de marzo de 1876, la Oficina de Patentes concedía la patente del teléfono a Graham Bell, inventor escocés, en una polémica decisión que ha seguido coleando hasta nuestros días.

Hay tres nombres que giran en la historia: Graham Bell, Elisha Gray y Antonio Meucci. Escocés, norteamericano e italiano, respectivamente. Generalmente se considera a Bell como el inventor del teléfono, pero esto no es necesariamente así, sino que “solamente” fue el primero en patentarlo.

Elisha Gray fue un inventor norteamericano (que logró 70 patentes en su vida, e inventó el primer intrumento electrónico: el telégrafo musical) que poco antes de que a Bell le concedieran la patente presentó en la Oficina de Patentes un documento denominado “advertencia”. Dicho documento reflejaba que alguien estaba trabajando en algo y tenía la intención de patentarlo en cuanto hubiera perfeccionado y rematado los detalles. Dicha “advertencia” era comunmente utilizada para evitar que algunos “listillos” usurparan las ideas a los verdaderos autores en el último momento y se hicieran con la patente. Y sin embargo, el que Gray depositara aquella “advertencia” no impidió que Bell se llevara la patente (aunque parece ser que Bell se condujo de manera honesta, desarrollando su propio proyecto).

Por otra parte esta Antonio Meucci, el verdadero (¿o no?) inventor del teléfono. O quizá uno de los verdaderos inventores del teléfono. Este italiano ideó una especie de teléfono neumático (que aún hoy se utiliza en el Teatro della Pergola en Florencia) que mejoró progresivamente hasta crear el “teletrófono”. El 1860 sca a la luz a su invento, transmitiendo una actuación de ópera a considerable distancia. Apremiado por las penurias económicas, va vendiendo derechos sobre otros inventos para poder hacer frente a los gastos de la patente del teléfono. Un tal “Señor Bendelari” se lleva un prototipo y la documentación con la promesa de una producción industrial del invento. Nunca vuelve a aparecer. Por no tener 250$ no puede patentar su invento, y solo realiza los trámites preliminares, que se podían renovar solo durante dos años.

Tras la adjudicación de la patente a Bell, numerosos juicios se sucedieron hasta la muerte de Meucci, en los cuales se daba la razón a uno y a otro, los papeles de Meucci se extraviaban de la Oficina, y un sinfín de peripecias. Hasta el punto de que el Congreso de los Estados Unidos, en 2002, elabora la Declaración 269, por la que reconoce a Meucci como legítimo inventor (¡junto con Bell!) del teléfono. Otros, como el Gobierno de Canadá, sostienen que Bell es el inventor del teléfono y (además) que es canadiense. Los italianos, lógicamente, siguen sin estar contentos y sostienen que Meucci es el único inventor del teléfono.

En fin, nunca llueve a gusto de todos.

21 abr 2010

Persistir con energía

- Para el fumador persistente (Bruno): unirse a un grupo o asociación orientado a sus ideas, buscar en Internet algún chat, dedicar tiempo a hablar con otras personas.

- Para la que dejó de fumar (Tamara): tener en su cabeza muy claro el "PUEDO HACERLO". Pensar que las victorias personales son muy reconstituyentes para uno mismo. Reemplazar las frases negativas y contraproducentes como "no estoy seguro" o "parece difícil" por afirmaciones más positivas, tales como "yo puedo hacerlo" o "voy a intentarlo".

12 abr 2010

Niveles de coraje y "resiliencia" (flexibilidad)

El problema: dejar de fumar.

Solución:

Bruno (que fuma): mantenerse firme en sus convicciones a pesar de las críticas de los demás compañeros que no fuman.

Tamara (que dejó de fumar): perseverar siempre que merezca la pena y asumir más retos.

10 abr 2010

Cómo solicitar una patente

Documentación necesaria



Para la obtención de una patente será preciso presentar en la OTRI la siguiente documentación:



a) Notificación de la Invención:



Es imprescindible para que sea posible llevar a cabo el tipo de protección adecuado, así como para la elaboración de la instancia de solicitud que será elaborada por el personal de la OTRI.



Documento de Notificación de la Invención



b) Memoria Descriptiva



Dicha memoria contendrá:



b.1) Descripción.



La descripción estará redactada en la forma más concisa y clara posible, sin repeticiones inútiles, y en congruencia con las reivindicaciones.

En la misma se indicarán los siguientes datos:

a) Título de la invención.

b) Sector de la técnica al que se refiera la invención.

c) Estado de la técnica anterior a la fecha de presentación. Se darán los antecedentes con la bibliografía correspondiente.

d) Explicación de la invención de una manera clara y completa, que permita una comprensión del problema técnico planteado así como la solución al mismo, indicándose, en su caso las ventajas de la invención en relación al estado de la técnica anterior, y que permita a un experto llevarla a la práctica.



Deberá contener:



*
Si es un dispositivo: ¿Cuáles son sus partes esenciales?
* Si es un producto: ¿Qué es lo que lo caracteriza?
* Si es un procedimiento: ¿Cuáles son sus etapas eseciales?



e) Descripción de los dibujos si los hubiera.

f) Modo de realización de la invención. Describir una manera de realizar la invención dando detalles como: Dimensiones, concentraciones, temperatura, equipo utilizado, etc.

g) Manera en que la invención es susceptible de aplicación industrial, a no ser que ésta se derive de manera evidente de la naturaleza de la invención o de la explicación de la misma.



La descripción debe presentarse preferentemente en el orden mencionado.



b.2) Reivindicaciones.



Las reivindicaciones definen el objeto para el que se solicita la protección.






Deben ser claras y concisas y han de fundarse en la descripción.

Deben contener :

* Un preámbulo o introducción en el que se indica cuál es el objeto de la invención (que suele coincidir con el título de la invención) y todas aquellas características técnicas que, aunque conocidas, son necesarias para la definición de los elementos que se van a proteger.
* Una parte caracterizada precedida por la expresión "caracterizado por", "en el que la mejora comprende", "que consiste en" o una similar, en la que se exponen de manera concisa las características técnicas nuevas que se desean proteger.



b.3) Dibujos.



No contendrán marco alrededor.

Las figuras deben estar numeradas correlativamente en cifras árabes.



Una misma hoja de dibujo puede contener varias figuras.



Las distintas figuras deben estar dispuestas preferentemente en sentido vertical.



Los trazos deberán ser negros, suficientemente densos y entintados, bien delimitados y sin colores.



b.4) Resumen.



Debe resumir la invención para que quien lo lea pueda ser capaz de entender el tipo de invención de que se trata.

Tendrá una extensión máxima de 150 palabras.



Deberá contener:

* Título de la invención.
* Objeto de la invención.
* Descripción de la invención.
* Aplicaciones, solución técnica que aporta la invención.
* Alternativas.





Los documentos que componen la solicitud de patente deberán enviarse a la OTRI: